Las consecuencias de una adicción pueden conllevar una pensión de incapacidad
Las consecuencias de una adicción pueden conllevar una pensión de incapacidad

Las Adicciones y la Incapacidad

La adicción es una enfermedad de carácter crónico que afecta en muchos de los casos de manera grave la vida de quien la padece, tanto a nivel físico, psicológico y emocional, como a nivel relacional y laboral. Es por este motivo que, muchas de las personas que padecen o han padecido una adicción deben enfrentarse a las consecuencias de la misma, así como a su cronicidad, de la que puede derivarse una pensión de incapacidad acorde a las limitaciones que cause la adicción.

La Incapacidad o Invalidez Permanente hace referencia a la prestación a la que un trabajador tiene derecho en aquellos casos en los que no puede continuar con su actividad laboral normal debido a una patología o lesión y se cobra de manera mensual o en forma de indemnización. Aunque no existe un listado de enfermedades o patologías, ya que la incapacidad no se genera por la enfermedad o patología en sí misma, sino por la limitación completa o parcial para realizar un trabajo concreto o cualquier trabajo, sí que existen algunas patologías que comúnmente son reconocidas como causa de incapacidad y entre ellas figuran diversas adicciones, como pueden ser el alcoholismo o la ludopatía.   

No hay que olvidar por otra parte que, la incapacidad, conlleva una serie de distintos grados en función de la afectación y las limitaciones que genera a quien la padece.

Tipos de Incapacidades por grados

Incapacidad permanente parcial

No supone el abandono del trabajo habitual, pero sí que conlleva una pensión.

Incapacidad permanente total

Esta incapacidad si supone que no se puede realizar el trabajo habitual, pero se puede buscar un empleo compatible con la patología o las lesiones.

Incapacidad total cualificada

Se concede un aumento de la remuneración una vez la persona afectada ha cumplido los 55 años siempre que se encuentre en situación de desempleo.

Incapacidad permanente absoluta

Reconoce a la persona la imposibilidad de realizar cualquier tipo de trabajo

Gran Invalidez

La incapacidad permanente en grado de gran invalidez se otorga a aquellas personas que, además de estar incapacitadas para realizar cualquier tipo de trabajo, necesitan la ayuda de un tercero en las actividades de su vida diaria.

Incapacidad permanente por alcoholismo

En este caso, como en el de muchas otras dolencias, la incapacidad permanente se valora siempre teniendo en cuenta las circunstancias concretas de cada caso, la intensidad del problema, el alcance en todos los ámbitos de la vida de la persona, especialmente en el ámbito social y laboral, así como su afectación a nivel psicológico y las posibles secuelas que la enfermedad han podido producir al afectado en su personalidad, cognición y su raciocinio, y en el caso de que, esta afectación sea incompatible con las exigencias de su trabajo, la incapacidad se concede en el grado correspondiente.

Incapacidad permanente por alcoholismo

Incapacidad permanente Total y Absoluta por alcoholismo

La incapacidad Permanente Total por alcoholismo

se concede en aquellos casos en los que, la persona afectada, trabaje, por ejemplo, en contacto con bebidas alcohólicas (camarero etc.) ya que esta actividad puede conllevar riesgo tanto para sí mismo (recaída) como a terceros o, por ejemplo, si la persona trabaja al cargo de maquinaria o conducción, pudiendo implicar también riesgo para los demás en la realización de tales actividades debido a su dolencia.

La incapacidad Permanente absoluta por alcoholismo

se concede en aquellos casos en los que, la dependencia del alcohol ha causado un deterioro severo de las facultades de la persona, o se presentan otras patologías asociadas al mismo, como una depresión mayor.

Incapacidad permanente por ludopatía

La ludopatía o adicción al juego también puede ser objeto de incapacidad permanente, puesto que se trata de una enfermedad psiquiátrica de carácter crónico que puede desestabilizar profundamente la vida de la persona que la padece y en todo orden de niveles. En el caso de la ludopatía los grados a los que se puede acceder son los de incapacidad en grado total o absoluta, pero no existen casos de Incapacidad Parcial o Gran Invalidez.

Incapacidad permanente por ludopatía

Incapacidad permanente Total y Absoluta por ludopatía

La incapacidad Permanente Total por ludopatía

se concede en aquellos casos en los que, el trabajo implica una cercanía con el dinero o con el juego o incluso, aquellas profesiones en las que el ordenador se utiliza de manera constante y suponen un riesgo tanto para la persona que padece esta dolencia como para terceros.

La incapacidad Permanente Absoluta por ludopatía

Es menos frecuente, pero se concede en aquellos casos en los que, además, se dan otras patologías psiquiátricas asociadas.

Para esta valoración de incapacidad de la ludopatía se aplican los criterios generales de incapacidad para enfermedades psiquiátricas, valorando la afectación que tiene en la capacidad de la persona para ejercer de manera normal su trabajo.

En cualquier caso, para aplicar a la incapacidad permanente en cualquier grado se deben cumplir una serie de requisitos:

  • Cumplir con los aspectos médicos pertinentes.
  • No haber alcanzado la edad de jubilación, estar dado de alta en la Seguridad Social o en una situación equivalente al alta.
  • Cumplir un tiempo mínimo de cotización previa, salvo en aquellos casos en los que la invalidez sea producto de un accidente laboral o una enfermedad profesional.
  • Existen criterios concretos para la concesión de cada uno de los grados de incapacidad, pero como norma general, se reconoce el grado de incapacidad permanente Total, cuando existen secuelas limitantes a nivel laboral o un riesgo para la persona o para terceras personas derivado de la dolencia y en aquellos casos en los que, el deterioro cognitivo y psicológico es más grave, o se dan patologías asociadas, se pueden obtener grados mayores, como la incapacidad absoluta o incluso, la Gran Invalidez.
  • En cualquier caso, las consecuencias derivadas de las adicciones se evalúan como enfermedades psiquiátricas de carácter crónico y siempre son susceptibles de percibir una pensión de incapacidad.

Tramitación de la incapacidad permanente

La vía general para tramitarla es la administrativa, siempre bajo el cumplimiento de los distintos requerimientos jurídicos y médicos, pero en el caso de una resolución negativa, siempre se puede recurrir a la vía jurídica e interponer una demanda judicial, la cual, si fuera resuelta positivamente a favor del demandante, podría conllevar el pago de los atrasos al no haber sido reconocida por la vía administrativa en su momento.

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